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Descripciones generales y arquitectónicas:
Presenta una planta de cruz latina con capillas hornacina, sobre las que existen
tribunas comunicadas por atajos y con el coro alto situado a los pies. Su alzado
ofrece una superposición de arquerías en los tramos marcados por
las pilastras. La nave se cubre con una bóveda de medio cañón
con lunetos y el crucero con una cúpula sobre pechinas. La capilla mayor
muestra una planta poligonal y bóveda e cinco paños con profundos
lunetos. La decoración, que se concentra en el crucero y la cabecera, presenta
un amplio repertorio de estucos policromados y motivos pintados, todo ello dentro
del gusto barroco. A los pies se dispone una portada adintelada de cantería
en la que destaca los clavos con cabezas en forma de corazones. La portada lateral
comprende un vano de medio punto entre retropilastras y medias columnas toscanas
sobre plintos, recorridas por un entablamento; sobre este un frontón roto
y una hornacina. En su fábrica se utilizó cantería, mampostería
y aparejo mixto de ladrillo y cajones de mampostería. Arrimado al costado
del evangelio se conservan muy transformados algunos restos del antiguo convento
y a los pies de la iglesia se conserva la antigua torre-fuerte, un impresionante
volumen cilíndrico de cantería que ostenta un gran escudo de los
duques de Maqueda.
Aspectos Históricos:
El convento de Padres Agustinos de Santa María de Jesús de Huécija
fue fundado por doña Teresa Enríquez en 1511 para que los religiosos
“trabajen de dotrinar e instruir a los nuebamente convertidos de aquella
mi tierra en las cosas de nuestra Santa Fe”. La primitiva iglesia conventual
contaba con una torre-fuerte de cantería que no evitó que fuera
saqueado el convento durante la rebelión de los moriscos. A partir de 1723
se reconstruye la iglesia, con un proyecto concebido por Simón López
de Rojas y aprobado por Gaspar Cayón, maestro mayor de la catedral de Guadix.
Las obras se suspendieron en 1728, iniciándose un pleito entre los agustinos
y Simón López, que desencadenó el abandono de los planes
de éste y la introducción de importantes modificaciones en las que
interviene el propio Gaspar Cayón. Tras la desamortización, el convento
pasó al Estado y la iglesia se utilizó como parroquia auxiliar.
A comienzos de la segunda mitad del siglo XIX se edificó un cuerpo exagonal
de ladrillo sobre la antigua torre-fuerte. Fue habilitada como cárcel durante
la Revolución de los Coloraos de 1824.
En la actualidad el “Convento de los Agustinos”, declarado Bien de
Interés Cultural con la categoría de Monumento según el Decreto
81/1992 de 19 de mayo de la Consejería de Cultura y Medio Ambiente, es
uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca de la provincia de Almería.
Está siendo restaurado su interior intentando recuperar los aspectos más
significativos e identificativos de su pasado, tales como pinturas, reconstrucción
de aspectos decorativos, restauración de maderas, etc, a través
de la financiación de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
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